25 Febrero 2019
Foto trabajo grupo diversITy

El proyecto MILMA participa en este encuentro donde profesionales de las TIC, empresas, formadores/as, organizaciones y administraciones de toda Europa intercambian experiencias y buenas prácticas para promover la diversidad y la inclusión en el mundo de las TIC.

7 de febrero de 2019.-En 2025 la demanda de profesionales de las TIC en tan sólo 6 países de la UE se incrementará hasta los 1.67 millones de trabajadores. Los 6 países analizados (Francia, España, Reino Unido, Alemania, Irlanda, Polonia) se enfrentan en los próximos años a una escasez de trabajadores de 477.000 especialistas de diferentes niveles en TIC. Estos datos podrían crecer hasta las 1.26 millones en 2020, e incluso ir más allá. Los sistemas de educación actuales no serán capaces de hacerse cargo de esta demanda, lo cual representa una oportunidad para crear y escalar itinerarios nuevos y más inclusivos para personas y grupos con baja representación y crear así un sector profesional diverso e incluyente.

Existe un claro consenso en que es necesario actuar para superar la continua y creciente falta de competencias en el ámbito digital que se observa en casi todos los países de Europa. En relación a esta falta de competencias el Profesor Bruno Lanvin, Co-Editor del Informe The Global Talent Competitiveness Index expresaba que esta falta de competencias en el sector de las TIC afectará al crecimiento económico futuro, remarcando que al mismo tiempo supone un potencial enorme para la creación de empleo y la promoción de la diversidad a través de itinerarios de formación inclusivos para personas procedentes del abandono escolar, personas trabajadoras con competencias digitales desactualizadas, personas en riesgo de exclusión y otros grupos infrarrepresentados en el sector como es el caso de las mujeres o las personas racializadas.

Programas de formación inclusivos como los evaluados como buenas prácticas en el marco del proyecto diversITy ( www.eskills4diversity.com )  ya están marcando la diferencia hoy. Sin embargo, queda mucho por hacer aún. Es necesario que sean más y a mayor escala. Este es uno de los mensajes clave que se extraen de esta evaluación de más de 400 proyectos y experiencias.  Una de las lecciones aprendidas es que la industria, las empresas, tienen que convertirse en parte activa e involucrarse en todas las fases del itinerario de formación desde el diseño hasta el desarrollo e impartición del mismo. Asimismo, es necesario integrar de manera más efectiva la formación en competencias digitales en la educación tradicional, que debe adaptarse de manera más rápida y eficiente a la realidad cambiante del sector tecnológico.

Muchos de los proyectos y experiencias identificados desarrollan conceptos y enfoques muy interesantes, pero la mayoría se enfrentan a problemas como la dificultad de encontrar fondos para desarrollar sus programas. Por tanto, otro aspecto clave para el desarrollo de las competencias digitales sería la sostenibilidad de estos proyectos innovadores. Una vez más, la clave descansa en la construcción de alianzas público-privadas que creen las estructuras necesarias para la continuidad y consolidación de una formación incluyente, efectiva y de calidad en el ámbito de las nuevas tecnologías.

El Proyecto MILMA trata de poner en práctica todas estas recomendaciones desarrollando un proyecto que trabaja para eliminar las barreras y la falta de igualdad de oportunidades en el acceso al mercado de trabajo en el sector tecnológico, promoviendo la diversidad de las personas que conforman el mercado de trabajo en estos sectores a través de la formación en IOT, Programación Web Front End y Drones y robótica. Apostando, además, por las alianzas público-privadas, propiciando la implicación de las empresas en todo el proceso de creación de los itinerarios formativos y trabajando para que, con el apoyo y el seguimiento apropiados, las personas participantes en nuestro proyecto se conviertan en actores y actrices de su propio desarrollo personal y profesional.